21 abril 2009

el primer día...

...Dios creó la luz, y vio que era buena.
Era la penúltima foto cuando se tapó el cielo definitivamente (aunque la providencia quiso que el fondo de la foto aún no). El problema de disparar en exteriores buscando un día soleado es que quizá no lo tengas, así de sencillo y de evidente, pero se te puede complicar mucho un trabajo cuando el cliente quiere verano y la luz no es el sol radiante que quiere. Como autodidacta que soy, siempre he imaginado que para crear sol había que tener muchas luces enormes que el presupuesto no permite, y siempre he pedido lo que buenamente creo que puede suplir al sol en caso de que se nuble el día. Pues me equivocaba: basta con un solo flash de estudio.



He aquí la diferencia entre una foto en la que no disparó el flash y otra en que sí lo hizo. Estoy exultante por haber descubierto esto.... Si lo hubiera sabido en aquel viaje a Tenerife otro gallo habría cantado....





Lo mismo: foto de arriba, sin flash, foto de abajo, con un flashecito de estudio.

1 comentario:

vertigoestudio dijo...

Así son las cosas querido Alfonso, yo he llegado a tener incluso muy buena luz con un puñetero Metz 45 amarrado a un palo y en 45º.
La cuestión es igualar las exposiciones del fondo con la del sujeto, eso si, siempre con la mosca detrás de la oreja a posibles cambios de luz. Por otro lado intenta probar la caja negra de Avedon (la usa mucho Lindbergh en los espacios abiertos) con y sin flash, con la creatividad que tienes seguro te sale un curro magistral.
Por cierto me acabo de dar cuenta que tengo un catálogo tuyo de Princesa ot-inv 06, te lo guardo por si no lo tienes.