Hoy he soñado que por fin tenía una campaña que disparar pero me olvidaba de llevarme la cámara. Tenía que enviar a uno de producción a la otra punta de Munich con las llaves de mi casa y explicarle dónde estaba todo.
Hace tiempo -demasiado tiempo- que trabajo muy poco o nada, y llega un punto en que es inevitable llegar a hacerse preguntas base: ¿qué hago aquí? ¿es necesario pasar por todo esto? ¿realmente quiero pasar por todo esto? ¿qué falla? ¿soy yo o es difícil para todos? Aun así, ¡hay trabajo! A lo mejor... ¿no seré yo que no me atrevo a admitir que ya no me interesa nada de esto? ¿habré cerrado una etapa y debo buscar otras alternativas? Son tiempos difíciles que desgastan poco a poco los pilares que habíamos construido y acaban por minarlos; la voluntad y las motivaciones de ser fotógrafo ahora están en seria duda. Son tiempos difíciles y uno se dedica más tiempo a preocuparse que a tener ideas, y eso repercute en la propia calidad de tu trabajo... haciendo que dudes aún más de tu capacidad, motivación, etc.
Tengo casi 37 años y he dedicado unos 15 a esto. ¿Realmente tiene sentido seguir sufriendo por una causa que ya no recuerdo cuál es? Mi autoestima nunca ha sido alta, pero con este desgaste ya se hace imposible tener ideas originales o siquiera ganas. No quiero que todo se quede en un (largo) intento fallido; ya tengo la sensación de haber perdido miserablemente el tiempo y no quiero empeorarlo. Pero, realmente, ¿qué podría hacer si no esto? Nos hemos mudado a una ciudad y cultura en que todo es aparentemente más fácil pero estoy descubriendo que no es así del todo: la economía (dicen...) está más saneada, pero Munich no es la ciudad donde desarrollarme: la "escena" de modelos, maquilladores, estilistas... es muy limitada y aunque lo sabía pensé que era mejor ser cabeza de ratón que cola de león. Alemania es un buen lugar para vivir si se trabaja de lo que uno ha estudiado, con un horario y salario, dentro de su cuadrícula, pero eso es lo que nunca he querido. Este outsider se encuentra aún más desubicado que en Barcelona. Soy autista, tengo serias dificultades para obtener beneficios de las relaciones comerciales. De hecho, mi capacidad es nula: puedo ser educado pero parece que no puedo ser memorable, o... mejor. Cada vez más me entran ganas de preguntar "oye, ¿me puedes hablar claro de una vez?" No sé leer entre líneas, no tengo la malicia de encontrar el nuevo nicho o meter el pie en la puerta. Siempre pensé que no podría ser empresario y lo que soy es autónomo. Nunca quise un trabajo de oficina pero no tengo el espíritu necesario. O quizá lo que tenga es demasiada vergüenza y muy poca habilidad. Nunca me gustó el ajedrez ni la estrategia. Me he saltado todas y cada una de las reglas-básicas-del-profesional y aquí estoy, con fotos buenas -a veces- pero ningún cliente llamado a la puerta.
Ahora tengo delante una bifurcación y no sé qué camino tomar. Y tome el camino que tome, debo cambiar cosas que ni sé cuáles son, ni cómo empezar. Soy un desastre. Una cosa tengo clara, paradójicamente: me cuesta enfocar. Focalizar, mejor dicho: al menos, mis fotos salen enfocadas. Por eso digo que soy autista, porque no soy capaz de centrarme en una cosa y desechar el resto.
Otras veces pienso que sólo es un problema de actitud y autoestima/vergüenza/pánico escénico: no estoy tan mal, joder, sólo hay que tener más empuje, creer en algo y desarrollarse, digan lo que digan. Se puede hacer lo mismo pero con decisión, y la percepción de los demás cambia radicalmente. Lo importante es no dudar, pero ¿puedo no dudar? Ayer leía un documento que encontré por ahí con "los 10 secretos para atraer clientes e incrementar tus ingresos". ¿Papel mojado? No sé, pero tenía sentido. El primer punto, para empezar, no lo tengo claro.
Hay mucho que hacer.

