01 septiembre 2008

Puigcerdà y alrededores

Puigcerdà ya no es lo que era (al menos lo que yo recuerdo, y estoy hablando de al menos hace 15 años). Todas las callejas sin salida han sido abiertas, los pequeños misterios que tenía para nosotros, cuando nos pasábamos el verano entero sobre la bici o en una piscina han sido sustituidos por asfalto, casas nuevas, todo diseñado para familias con niños; hay muchos edificios nuevos y relucientes, se ha llenado (lo siento) de sudamericanos y de negros... un valle pirenaico que hace años tenía su encanto por auténtico, viejo, inaccesible a veces... con sus vacas y payeses de mofletes colorados. El pan ya no es de pueblo, es de supermercado: Cadefau ya no existe (muchas cosas ya no existen), la bajada de Bourg Madame ya no es esa calle angosta de piedras donde me metí una leche con una bici sin frenos que me ha dejado una cicatriz en el brazo: ahora todo es asfalto, línea discontinua, ceda el paso y señales de velocidad máxima... antes no hacía falta limitarla porque los caminos no eran para ir rápido. Lo que antes era un prado ahora es el club de golf de Sant Marc. Hay una tienda de Hackett en la Calle Mayor y una de ropa de skate y snowboard en la calle Capcir, y las urbanizaciones se han multiplicado: casas pareadas de madera con tejados de pizarra, como si siempre hubiesen estado ahí. Pero no.
Sí que es verdad que siempre se ha llenado en verano de pixapins que alborotan la Cerdanya con sus 4x4 y sus casas nuevas por todas partes. En invierno o puentes esquiables nunca he ido pero debe ser igual, o peor. Supongo que mi familia es pixapins también, aunque nunca hemos tenido un 4x4 ni vivíamos en el golf. Me he llevado la misma decepción que el verano pasado, cuando vi señalizadores de garaje de "libre" y "ocupado" en las calas de Menorca, y todas esas grúas, levantando materiales para construir casas nuevas a las afueras de Mahón y Ciudadela.
Aún quedan rincones iguales a cuando era pequeño, pero ¿por cuánto tiempo? Al menos tengo esta pequeña cicatriz que atestigua que la bajada de Bourg Madame fue adoquinada y el hospital de Puigcerdà no cosía estos cortes.

Tal es la renovación (inevitable) de Puigcerdà y alrededores que yo ahora ya no alineo el texto a la izquierda, sino que ahora es justificada. New and improved.

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