28 mayo 2008

mi mundo y yo


Desde hace meses vivo en una burbuja. La gente tiene su rutina: se levanta, se ducha, desayuna, se va a trabajar, sabe a qué hora come, sabe a qué hora vuelve a trabajar, sabe a qué hora sale, luego se organiza la tarde, se hace la cena, y se va a dormir. Más o menos. Y algo importante: sabe que cada principio de mes le entra la nómina en el banco.

Nada de eso se me puede aplicar, salvo que duermo de noche y me levanto por la mañana. En mi burbuja las horas son una molestia que interrumpe mis -nebulosos- quehaceres, me cuesta ceñirme a eso de ducharme por la mañana, comer a las 2, preparar la cena a las 9.... y van pasando los días, y las semanas, y los meses, y el cenicero se llena y se vacía, se llena y se vacía, y en mi burbuja todo sigue igual, con su torre en miniatura, con sus puertas y ventanas ciegas. De vez en cuando alguien la sacude y el porexpan vuelve a removerse, pero no tarda en asentarse en el fondo, y yo vuelvo a sumergirme en la más insulsa idiocia.

Pero, si saliese de ella, ¿adónde iría?

No lo sé

2 comentarios:

Pepe Rosales dijo...

Aquí en Madrid serías más que bienvenido, ya lo sabes.

Un abrazo, querido primo.

Baby Benz dijo...

Y en Barcelona te queremos...querido amigo...

Ali :)