15 agosto 2008

emokids

Tim Burton debería haber incluido el personaje del "Emotivo Niño Chapa" en su libro "La melancólica muerte de chico ostra". Esas siluetas atormentadas, con estudiado look algo zarrapastroso, cubiertos de chapas de grupos, veganismo, y algún que otro guiño retro como un logotipo de Mirinda, como queriendo volver a la infancia (de hecho una película muy emo es "los amantes del círculo polar"). Esas bolsas de bandolera, llenas de chapas y parches....
Yo había tocado en un grupo emo, Tystnaden, que, sin mayor pena ni gloria después de dos años de ensayos y un bolo, se acabó. Muy emo, todo. En aquella época (2000-2001) el emo era una derivación del hardcore: los músicos se hacen mayores, sus amigos tienen hijos e hipotecas y ya no mola tanto dar saltos e ir de machote o de outsider. Ya cansa.
Pero hace poco, en la Plaza Cataluña vi a unos cuantos desgarbados de peinados imposibles (tipo la niñata aquella de Factor X), y pantalones-paracaídas muy complejos, 7 tallas más grandes, imposible saber si eran hombres o mujeres, estampa extraña un viernes a las 6 de la tarde, con el sol bastante alto y los abuelos paseando con sus nietos. Creo que es una imagen que queda bien dentro de un local oscuro donde se dedican a sollozar o a evadirse cada uno por su lado, pero la verdad es que delante del Corte Inglés, a esa hora, delgados y maquillados no te sé decir si eran estatuas vivientes de SigueSigue Sputnik en su hora del cigarrito o visitantes del futuro o, simplemente, gilipollas inadaptados. Es la típica tribu urbana, junto con los siniestros, que choca con la luz del día, el señor con boina y bastón, la panadería de barrio o el kiosko de helados.


La foto de arriba es del blog de Zensurado

1 comentario:

Anónimo dijo...

Un buen ejercicio para pasar el tiempo, es sentarse en un bello banco de la vía pública, con la correspondiente bolsilla de pipas, admirar a los vía andantes, y aquí viene el juego: cada emo que pasa apostar si es de sexo masculino, femenino o neutro.

Zensurado, recomienda el juego moderado, la morosidad no es buena.