26 enero 2010

tú eres mi luz y yo tu polilla

El desnudo es la forma más pura de representar a una persona. La sociedad juzga, la sociedad critica, la sociedad censura, la sociedad señala "la mota de polvo en el ojo ajeno, sin reparar en la viga en el propio". Que les den por culo. Desde que recuerdo, siempre me han fascinado las representaciones de hombres y mujeres (más éstas últimas) "dans son plus simple appareil" (me encanta esta expresión) y esa fascinación, de momento, no ha muerto. Cierto es que el ser humano es también alma, razón, temores, deseos, pulsiones, alegrías, dolor, gustos... pero a mí particularmente no me interesa lo que suceda dentro de una casa, sino sólo su fachada, cubierta, molduras... Soy un hedonista, sí, admirador de una belleza inútil sin contexto, que prefiere el frasco al contenido (sea perfume, veneno, agua o vinagre). Para mí, la contemplación de algo bello es un fin en sí mismo. ¿Está mal? Creo que no.



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